La historia de Laura

Laura, natural de Sevilla y con una alegría propia de su ciudad, nos cuenta su experiencia en los Países Bajos. Laura se encontraba trabajando en Sevilla, pero las condiciones del mismo no le hacían estar satisfecha. Detalles como no cobrar las horas que había trabajo extra, fueron un motivo de peso en su decisión de cambiar de aires. 

Fue entonces cuando, buscando ofertas en InfoJobs, encontró una vacante para trabajar en los Países Bajos de la mano de TenS Holanda. Por suerte, Laura ya tenía amigos en Holanda, que la dieron el empujón que necesitaba para hacer las maletas y vivir esta experiencia.

Nos confiesa que antes de aterrizar, tuvo miedos y dudas. Ella, daba por hecho que lo iba a ser todo muy negativo y que tenía que ser fuerte. Al llegar, fue todo lo contrario.  

Destaca que se siente respaldada por la agencia y que ha tenido mucha suerte con las personas que ha encontrado allí.

Las dos primeras semanas tuvo mala suerte con sus compañeros de piso, los cuales no respetaban las normas básicas de convivencia. Estos, fueron expulsados y desde entonces convive con los que ella llama su familia allí. Son un grupo de amigos que hacen todo juntos y se ayudan unos a otros.

Sobre sus objetivos, Laura nos cuenta lo siguiente: «Mi objetivo era estar a muy largo plazo, empezar una nueva vida y crecer. Encontrar alojamiento en Holanda es muy difícil, pero la agencia ayuda mucho y con el transporte también. Es el empujón que necesitas para comenzar.»

Nunca se ha planteado volver y el hecho de haber vivido anteriormente en Londres durante un año, hizo que se adaptase rápidamente a una cultura similar en cuanto a horarios de comida y sueño.

En el ámbito laboral, Laura nos comenta que tiene una semana horario de mañana y la siguiente, horario de tarde. Esto le gusta porque le permite organizarse y además, le permite tener los fines de semana libres. También nos confiesa, que el trabajo es muy cansado y hay días que le cuesta un poco.

Lo positivo es que el salario es bueno, trabaja mínimo 40 horas por semana, le pagan las horas extra y están contentos con ella. 

Ahora mismo, prioriza disfrutar este tiempo allí, que el mero hecho de ahorrar.

 

Finalmente, nos resume un fin de semana normal allí con sus amigos. Los viernes suelen quedar después de trabajar para tomar algo y desconectar del trabajo. El sábado por la mañana limpian lo que hayan manchado el día anterior, preparan las mochilas y se van en grupo a hacer excursiones y descubrir la belleza de los Países Bajos. Por último, el domingo hacen lo que llaman: «comida familiar». Quedan todos juntos y cada uno lleva una comida para compartir con el resto. ¿No es fantástico?


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